Treinta años cabalgando al compás de los tiempos en un sector que en los últimos tiempos, especialmente desde la irrupción de internet y las nuevas tecnologías, la evolución del marketing avanza a un ritmo vertiginoso.

La historia de las tres décadas de vida de RMG se fragua desde el relato de una pyme que ha luchado desde sus inicios por trasladar a los clientes el verdadero corazón del marketing.

Evolución del Marketing en más de 30 años

Aún recordamos nuestros primeros pasos en el ámbito del marketing y la comunicación, a finales de los Ochenta, en los que teníamos que explicar a nuestros clientes que marketing no era sinónimo de publicidad. Porque desde RMG siempre hemos entendido el marketing bajo un concepto muy americano y estratégico en el que el eje central es el cliente.

En este cumpleaños, y con la experiencia en la mochila, estamos satisfechos de haber sido pioneros y precursores de lo que hoy es la realidad del mercado: el marketing como herramienta que pone en contacto a la empresa y su cliente mediante una comunicación bidireccional y efectiva.

Años 60-70

En un repaso cronológico de las tendencias del marketing en España desde sus más tímidos inicios, nos remontamos a las décadas de los Sesenta y Setenta. Las empresas tenían todo a su disposición para innovar y la tarea resultaba relativamente sencilla, porque aún con las necesidades más básicas cubiertas, era fácil idear nuevos productos que mejoraran las prestaciones de la competencia. Eran los tiempos de la promoción, de aquella forma de hacer marketing a la que aludíamos al principio, en la que se confundía esta herramienta con la capacidad de darse a conocer mediante publicidad.

Años 90

Pero ya durante los Noventa, aquella estrategia de las marcas terminó agotando al consumidor por la poca capacidad de diferenciación de los productos que se ofertaban. Fue entonces cuando arrasaba como un polvorín un tipo de marketing más táctico que preconizaba la guerra de los precios, las promociones y los regalos para favorecer la compra.

El problema era lo “cortoplacista” que resultaba competir por precios. No se pensaba en la pervivencia de las empresas en el medio y largo plazo, una idea sobre la que en RMG pivotábamos continuamente. Sabíamos ya entonces que había que comunicar, que teníamos que ofrecer un feedback permanente para satisfacer las necesidades del cliente. Construir marca desde los cimientos más profundos para que la compañía cobrase una dimensión intangible que incrementara su valor, más allá de lo que aportaba con su producto o servicio.

Empezábamos ya a cruzar la línea que separaba el marketing de la necesidad para trabajar en torno a las estrategias de mercadotecnia aspiracionales. El terreno de las emociones y del marketing estratégico tal y como lo entendemos hoy en RMG: un proceso de comunicación entre el consumidor y la marca en el que ese consumidor participa de manera activa en el proceso.

Marketing del Siglo XXI

Este paradigmático cambio del ‘consumer’ al ‘prosumer’ es una máxima que desde hace años llevamos poniendo en práctica en todas nuestras acciones. Las posibilidades de internet para poner en contacto a los clientes con las firmas y marcas con las que se relaciona diariamente son infinitas, y la cantidad de información que el consumidor tiene a día de hoy sobre los productos es casi mayor que la de sus proveedores. Ha cambiado por tanto la forma de comprar de los consumidores, que cada vez más se deciden por el valor añadido de los productos, en lugar de por su funcionalidad.

Generar valor en este sentido significa llevar a cabo toda una estrategia de comunicación integral que implique a todos los departamentos y secciones de una empresa.

Este es nuestro marketing. El marketing del corazón. El que nos gusta hacer codo con codo con los clientes con los que trabajamos y el que ha logrado colocarnos después de 30 años sigamos siendo una referencia para el sector. Porque el conversar implica escuchar a cada parte. Porque esto va de comunicarse con las personas.